Liderato Empresarial Ético

Instituto para el Desarrollo Humano (IDH)

Palabras del Dr. Ernesto A. Frontera Roura en la actividad de orientación para personas interesadas en el Certificado en Liderato Ético Empresarial del IDH.(12 de septiembre de 2018)

Buenas tardes:

En los minutos que tengo disponibles para dirigirme a ustedes quiero compartir unas breves reflexiones sobre estos tres términos: líder, ética y empresa.

¿Qué es ser un líder? ¿Qué es ejercer liderato?

Dice Alfred Sonnenfeld, antropólogo y bioeticista alemán, que ser líder es poseer “La sabiduría de decidir bien… es nunca faltarle el consejo inteligente o la palabra adecuada… los últimos límites de la ética son para Homero, como para los griegos de la Grecia clásica en general, leyes del ser y no meras convenciones del puro deber… el líder que ha hecho suya la belleza del actuar recto es feliz.”

El líder tiene vida interior. Examina constantemente sus pensamientos, sus emociones, sus motivaciones, sus prejuicios y sus conductas. Se pregunta constantemente el “para qué de nuestro actuar”. Es un servidor del verdadero bien. Es un aspirante a la excelencia. Su fortaleza viene de adentro… de su interior… de su carácter.

Sostenido y guiado por su carácter el líder identifica las necesidades de otras personas; visualiza a dónde se quiere llegar o qué se quiere lograr; articula coherentemente los medios para lograrlo; e inspira con su ejemplo y su integridad de manera que pueda persuadir a los demás a cooperar con la causa y se logre un resultado beneficioso y bueno. Para un buen líder el principio de responsabilidad y la virtud de la prudencia son indispensables para lograr la sabiduría. Parafraseando a Rafael Alvira, filósofo de Navarra, el ser humano necesita proponerse metas en la vida, pero trabajar más o ganar más no son propiamente metas si no sabemos en qué y para qué trabajamos y en qué puede ese trabajo mejorar el mundo.

¿A qué se refiere el término ética?

Se refiere a enunciar las preguntas claves de la vida y las contestaciones posibles: Qué significa la vida humana; cuál es el propósito de vivir; qué es lo bueno y lo malo; qué es la felicidad y cómo me acerco a ella; qué es la justicia; cuáles son las cosas valiosas en la vida; cuáles son las virtudes o hábitos de carácter que debo cultivar para tratar de ser una persona excelente; cuáles son los vicios que debo rechazar para no destruir mi vida y la de otros; cómo debo identificar los deberes… lo que debo hacer tomando en cuenta los datos… los hechos…la realidad… usando la razón para identificar y analizar los valores, virtudes y principios que deben guiar nuestras decisiones sobre qué debemos hacer … incorporando las emociones y tomando en cuenta las circunstancias o contexto y las consecuencias. Los procesos que median este análisis son el discernimiento o mindfulness o mirada introspectiva personal, individual y la deliberación o discusión inteligente y racional en grupo. Ética es la disciplina filosófica que fundamenta la moral y la ética aplicada. “No hay ética aplicada si no hay ética fundamentada”.

¿Qué es una empresa u organización?

Según la filósofa española Adela Cortina, por empresa no entendemos una máquina de hacer dinero, sino un grupo humano que presta a la sociedad unos servicios, unos bienes, unos productos y puestos de trabajo, que la sociedad aprecia mucho, a través de la obtención del beneficio. Este es el fin último de la empresa u organización. Así, es importante para la sociedad que haya empresas que generen buenos productos y que lo hagan de buena manera, con calidad y eficiencia.

Toda empresa u organización tiene un valor intrínseco, o sea un valor en sí mismo, una razón de ser que le es propia y heredada y que usa como valores instrumentales o medios la ciencia, la tecnología, el dinero, el poder y la fama para lograr sus metas. La ciencia, la tecnología y el dinero no piensan, no analizan… son éticamente neutrales. La pregunta ética para las organizaciones y las empresas es al servicio de qué utilizo esos medios. Esa toma de decisión respecto a los deberes, lo apropiado, lo correcto y lo moral la toman los seres humanos que componen la organización o la empresa. Una de las virtudes esenciales para ser una persona ética es la integridad, o sea, poner la acción donde pongo la palabra, hacer con las manos, los pies y la lengua lo que la cabeza piensa. No se puede ser ético y moral en la vida personal pero no verse obligado a ser igual en la vida organizacional, empresarial o corporativa. El mercado, la iglesia, el gobierno, las fuerzas armadas y las mega corporaciones y transnacionales también tienen la obligación y el deber de exigirse una conducta moral. No es propio escudarse detrás de estos entes inanimados, entes legales inventados por seres humanos, para evadir la responsabilidad de tomar decisiones sabias, prudentes, razonables, solidarias y compasivas que le hagan bien a la humanidad y al planeta.

Finalmente, el líder ético empresarial tiene que poder argumentar y explicar razonablemente sus posturas a los empleados, a los clientes o consumidores, a los accionistas y demás interesados o afectados (stakeholders). Pero no basta con el ejercicio intelectual hay que vivir la ética, hay que modelar la ética y hay que ejemplificar la integridad. Es la manera ética de inspirar, persuadir, aglutinar y dirigir, en otras palabras, de ejercer el liderato.

Muchas gracias.

Referencias:

Cortina, Adela. ÉTNOR: 25 años impulsando la ética en la economía y en la empresa en Nuevos caminos de la responsabilidad social y empresarial. Seminario Permanente de Ética Económica y Empresarial (2015/2016). Fundación ÉTNOR (Ética de los Negocios y las Organizaciones). Olelibros.com. Valencia, 2017.

Sonnenfeld, Alfred. Liderazgo Ético. La sabiduría de decidir bien. Madrid, Ediciones Encuentro, S.A. 2012. Tercera Edición.

 


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